sábado, 8 de mayo de 2010

Sueño con gaviotas


Hoy he tenido un sueño increíblemente raro y complicado. Está lleno de símbolos y me está resultando imposible descifrarlo. El sueño tenía algo de un cuadro de Rubens. Los colores, el fondo. No sé muy bien.
Soñé que alguien cercano a mí quería un bebe con toda el alma, tuvimos que luchar muchísimo para conseguirlo, sólo tengo retazos del sueño y me da rabia, recuerdo a personas ahorcadas, mujeres, campesinas, vestidas como en la edad media, todas con moño. (El sueño, en general, tenía una ambientación bastante medieval).
Después de conseguir un bebe y no cualquiera era simplemente bello, rollizo, tez de alabastro, inmaculado... era yo la que debía velar por él. Había que tener cuidado con los pájaros ya que podían picotear o comerse a la criatura, en un descuido, (el techo estaba aparentemente roto, pero yo no me había dado cuenta) veo una gaviota posada en una esquina del techo, luego recuerdo que brotaba mucha sangre, pero no sé con exactitud si le hizo daño al bebe, no tengo la imágen en mi cabeza ni un dolor escpecífico por el final, al despertar sólo la sensación estresante de haber tenido un sueño bastante intenso.

viernes, 7 de mayo de 2010

Adios a un amigo (Relatos: Un buen día)


Este es un relato que escribí hace cinco años. Espero que lo disfruten. :D
Hoy es lunes, mi amo me ha sacado a pasear más tarde que de costumbre. Por la expresión de su rostro pareciera que no le hubiera ido muy bien en el trabajo; no obstante ha sido tierno y cariñoso, siempre procura que su mal humor no me afecte.
Qué feliz soy cuando vuelvo a casa después de un largo paseo, me encanta la hora de la cena, pero hoy...no sé, hoy me duele la cabeza.
Tengo seis años y me conservo bastante bien, hago deporte, él suele montar en bici y yo le hago compañia. Antes nos divertíamos más. Ambos seguimos echando de menos a Laura. Hace tres meses que no viene a visitarnos, mi amo evita hablar de ella, no mencionar su nombre, pero yo sé que sufre. A mi como a él me está costando mucho olvidarla.
Por las tardes cuando vuelve del trabajo recorremos parte del Englischer Garten, ¡qué suerte tengo de vivir cerca de un parque tan grande! No le recrimino el que me deje solo tanto tiempo, por el contrario, le estoy agradecido. Me adoptó cuando tenía ocho meses. No quiero recordar los malos tratos de los que fui víctima antes de llegar a la perrera y el tiempo que pasé allí tampoco fue muy agradable que digamos; la soledad, la angustia, la falta de amor. Él me Salvó.
Ha estado leyendo más de dos horas, se quiere ir a dormir, yo quiero ir con él.
El dormitorio está arriba, a mi no se me está permitido subir, nunca le he desobedecido, pero hoy no me apetece dormir solo, tengo miedo. El dolor de cabeza persiste, y esa sensación en el pecho, como si un gran vacío se estuviera apoderando de mi alma, como si la nada quisiera engullirme. Se levanta del sofa, yo lo sigo, subo las escaleras detrás de él, me dice que baje, pero yo no quiero bajar y no bajo, él me lo ordena con vehemencia, me rehuso, entonces me mira fijamente a los ojos y extrañado me dice: -¿pero qué te pasa hoy amigo mío?, seis años viviendo juntos y nunca habías hecho algo parecido. Yo lo miro fijamente, me gustaría saber hablar, decirle que siento pánico, que creo que me voy a morir. Parece conformarse, quizás haya notado algo.
Se sienta nuevamente en el sofa, permanezco a su lado, él me acaricia la cabeza; siento que me estoy quedando dormido, sin embargo tengo la certeza de que el final está cerca, pobre amo mío, te vas a quedar tan solo y yo, qué voy a hacer sin ti, ¿cómo será mi cielo? Lamo su mano, me mira con dulzura, yo trato de decirle con los ojos lo que no puedo con el hocico, y a juzgar por las lágrimas que corren por sus mejillas creo que lo ha comprendido.
Ha llamado a Laura, Laura nunca nos ha olvidado.

Un verano inolvidable


Siempre Vivaldi, cuando el momento parece apagarse, cuando envueltos en la rutina olvidamos que estamos vivos, basta con que escuchar algunos de los movimientos de Vivaldi para volver a soñar y sentir la vida dentro de nosotros, empieza con un ligero dolor en el pecho, los pelos de la piel parecen despertar de su letargo, la mente vuela, nuetro ser grita callado...el momento se nos antoja intenso, potente, vivo. Nos hace feliz mientras nos está hiriendo...demasiado efímero. Tan grande y tan corto a la vez.

martes, 4 de mayo de 2010

Más allá del mal


El profesor de inglés nos ha pedido que escribamos un pequeño ensayo sobre el bien y el mal, de dónde viene nuestra concepción de éste.
Empezaría diciendo que aprendemos de nuestros padres, de los adultos que nos rodean, padres, maestros, vecinos, tíos, etc. que son los que nos enseñan, los que se encargan de moldearnos, así, crecemos con sus concepciones del mundo.
Muchas veces no entendemos cuáles son sus parámentros para discernir, porque somos niños y carecemos de la experiencia. Es muy probable que haya niños en extremo inteligentes o precoces que comiencen bastante temprano a cuestionarse las decisiones, los castigos, las recompensas, los juicios, los actos de los padres y adultos en general, pero ¿cuándo empezamos a pensar por nosotros mismos sobre lo que está bien y lo que está mal.
¿Cuándo empecé yo a hacerlo? No sabría decirlo.
El bien y el mal pueden existir como conceptos abastractos, pero el tema es complicado, ya que es en el ser humano, en sus sentimientos y en sus actos donde se reflejan estas ideas y cobran vida. Y de la misma manera podemos sentir algo malo y obrar bien a pesar de ello y al revés.
Una vez puse un ejemplo de un pedófilo que nunca había tocado ni mirado a ningún niño de forma reprochable. Si esta persona no ha hecho nunca nada malo, porque su sentido del bien se lo prohibe, no obstante lo que siente está mal. ¿Es este hombre más bueno o más malo?
Otro ejemplo es una señora que vivía en la parte aria, en frente del ghetto judío de Varsovia, un día, un niño judío cruzó la alambrada para buscar comida, la señora empezó a gritar ¡un judío, un judío! si cogían al niño lo fusilaban y ella lo sabía, esta señora puede que haya sido una antisemita acérrima o puede que no. Que su reacción haya sido simplemente un reflejo, un acto inconciente. Esta señora era buena vecina, buena hija...¿qué es entonces más mala que buena?
No es tan fácil como parece ¿verdad? El mal está más cerca de lo que pensamos.
El bien y el mal cobran importancia en los pequeños y grandes actos, en las decisiones, en la interacción con el prójimo. Entre humanos y seres vivos, en las relaciones personales, en la sociedad.
Yo estoy convencida de que la mayaroría de las personas no son malas, hay gente malvada, seguro, pero para mí "ser malo" o "ser malvado" son palabras mayúsculas y la gente así, una excepción. ¿Qué es lo que considero yo malvado o a quién?
Pues a alguien que haga el mal por el mero hecho de hacer el mal, a sangre fría, por placer, para deleitarse con el sufrimiento, de forma repetida, sin que el acto malvado haya sido causado por los vicios y defectos inherentes al ser humano.
La mayoría de las veces es, simplemente, carencia absoluta de empatía. ¿Tenemos la culpa de no tenerla? ¿cómo se adquiere? ¿quiénes no la adquieren? Sí, sin duda una persona que hace el mal, porque no tiene empatía es mala, pero ¿es culpable de su maldad?
Somos víctimas de nuestros defectos, un ser humano puede obrar mil veces mal y dos mil veces bien o viceversa a lo largo de su vida...¿qué es entonces? ¿más bueno o más malo?
Muchísimas veces actuamos mal o injustamente, pero no por eso somos malos. La mayoría no somos más que víctimas.
Todos llevamos el bien y el mal dentro de nosotros. Y creo que lo que más importa es ser concientes de nuestros actos, de nuestros seintimientos, autoexaminarnos siempre, una introspección que nos permita discernir lo justo de lo injusto y obrar en consecuencia siempre que tengamos la posibilidad, reconociendo lo malo para poder combatirlo. Si somos justos, no podemos obrar muy mal.

lunes, 3 de mayo de 2010

De sabios


Esta historia describe muy bien una postura vital.
Cuenta una historia que hace muchos años, un hombre muy sabio llegó a una gran ciudad para difundir sus enseñanzas. Viajaba acompañado por sus fieles seguidores, y al atravesar las enormes puertas de la muralla, se le acercó un discípulo que vivía en aquella localidad. "Maestro, debes tener cuidado. En esta ciudad te van a perseguir, insultar y demonizar", le advirtió, con cara de preocupación. "Los habitantes de este lugar son arrogantes, y no tienen ningún interés en aprender nada nuevo. Sus corazones están llenos de desconfianza y egoísmo". El sabio asintió, sonriente, y le respondió con tranquilidad: "Tienes razón".
Al cabo de unas horas, apareció otro discípulo del sabio que también vivía en aquella ciudad. Se acercó a él, radiante de alegría, y le dijo: "Maestro, en esta comunidad te van a acoger con los brazos abiertos. Los habitantes de este lugar son humildes y anhelan escuchar tus palabras. Sus corazones están limpios y dispuestos a nutrirse con tu sabiduría". El sabio asintió de nuevo, sonriente, y de nuevo afirmó: "Tienes razón".
Sorprendido por sus respuestas, uno de los discípulos se plantó delante del maestro y le preguntó: "¿Cómo puede ser que les hayas dado la razón a los dos si te están diciendo exactamente lo contrario?" Y el sabio maestro, impasible, le contestó: "No vemos el mundo como es, sino como somos nosotros. Cada uno de ellos ve a los habitantes de esta ciudad según sus creencias. ¿Por qué tendría yo que contradecirles? Uno ve lo negativo y el otro ve lo positivo. ¿Dirías tú que alguno de los dos ve algo errado? No me han dicho nada que sea falso. Solamente han dicho algo incompleto".
Creamos lo que creemos
"Si crees que puedes, estás en lo cierto. Si por el contrario crees que no puedes, también estás en lo cierto", Anthony de Mello

Y hablando de sabios, el poema que ilustra esta entrada, me lo sé de memoria desde pequeñita, ya que mi adorada mamina nos lo recitaba siempre.

Pedacitos de vida


Hace varios años (unos tres y medio) tuvimos un debate sobre lo que singificaba tener cultura, escribí algo que me gustó mucho en su momento, así que lo pongo por aquí...
De la cultura
Cultura es saber pensar, de lo aprendido, de lo leído, extraer materias primas que te sirvan para tu vida y entorno, por ejemplo, a la hora de tomar decisiones, dar tu opinión y relacionarte con los que te rodean; moldear tus pensamientos hasta que tengan la forma con la que tú te sientas satisfecho. Tener una mente amplia, tener criterio. Cultura es el anhelo de ser cada día mejor; siendo "mejor" un adjetivo que cada uno interpreta de forma distinta, pero buscando siempre nuestro ideal más profundo.
Estoy poniendo una escena de la película "La vida de los otros" (maravillosa) porque se me ha venido a la cabeza mientras buscaba una ilustración para este pequeño texto. Quien haya visto la película, encontrará facilmente la relación.
Pongo otro vídeo que empieza después de que Wiesler esté leyendo el poema y acaba con Wiesler en el ascensor.
http://www.youtube.com/watch?v=4r9W-FjyYss&feature=related

domingo, 2 de mayo de 2010

La condena de estar solo


"Tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalillos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes".
Hace unos tres años leí La elegancia del erizo, libro que me gustó muchísimo. Cuando me enteré que habían hecho una película no sentí verdadera curiosidad, ya que como el libro es bastante filosófico, pensé que cualquier cosa que hicieran me sabría a poco.
No sé por qué hace dos días me vino a la cabeza otra vez el libro y me dije que una buena forma de recordarlo sería viendo la peli.
¡Qué gran acierto! recuerdo que cuando leí la novela, al principio, Paloma no terminaba de gustarme, demasiado inteligente para sus doce años, las palabras en su boca me parecían pedantería de la autora,(lo comparé entonces con Scout Finch, niña también inteligentísima que no se me hizo pedante en absoluto)...poco a poco me lo fui creyendo y Paloma terminó convenciéndome.
Pero, sin duda, es Renee, la portera del edificio, mi personaje favorito y al verla, la he recordado, de hecho, es exáctamente como la imaginé, ver la película me ha hecho quererla más.
Ese erizo solitario, que adora Ana Karenina, humilde, pero a la vez soberbio, en apareincia frío, pero empático y que cree que no merece nada.
Renee tuvo suerte, tarde, pero conoció a dos personas muy parecidas a ella, personas con las que sentía unida sin necesidad de decir mucho, porque tenían su misma sensibilidad. (Empieza el desvarío)
Muchos viven condenados a la soledad, a decir cosas que a la mayoría puedan resultar extrañas y es probable que puedan salirte con simplificaciones al estilo de un libro de autoayuda, pero es que la vida no es tan simple. ¿Y cómo se los haces entender? Mejor olvídalo...no pierdas el tiempo, no podrás con alguien que le dice sí a todo, que no ve los matices grisáceos de la existencia... porque lo difícil radica, muchas veces, en decir no. Porque la simplicidad de un , no podrá compararse nunca con la complejidad de un no sé. Porque sólo los que piensan y se conocen en profundidad, reconocen que no todo es posible, que, a veces ,no basta con querer. Para eso somos demasiado civilizados o demasiado bárbaros, depende de cómo se mire. Y puedes intentar perseguir tus ideales, pero no siempre los alcanzas y puede que alcanzarlos tampoco sea lo que te haga feliz.
Los sentimientos, las emociones y la mente humana son complejos, son una curva no una línea...bueno, excepto para los que son lineales. Y te preguntas cómo es posible que haya tantas diferencias dentro de una misma especie.
"Quizá sea eso la vida: mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza donde el tiempo ya no es igual. Es como ni las notas musicales hicieran una suerte de paréntesis en el tiempo, una suspensión, otro lugar aquí mismo, un siempre en el jamás".