martes, 28 de junio de 2011

Bajo el sol de California - Shelter


Escrito el 24 de junio de 2011
Ayer noche ocurrió un milagro.
Cuando empecé a buscar una película no sospeché en ningún momento que iba a toparme con una tan bella.
Pero las casualidades, a veces, son mágicas y nos sorprenden irremediablmente. Shelter (el refugio) es sin lugar a dudas, la historia de amor más bonita que he visto en mucho tiempo, (es...tremendísimamente romántica) por todo lo que conlleva, superar obstáculos, ser valiente, entregarse y, sobre todo, tomar decisiones. Madurar.
Shelter es optimista, es magia, es real, es colosal. Con unos actores espectaculares (por auténticos), una banda sonora deliciosa; California de telón de fondo, las olas, sus mansiones, pero también su lado menos privilegiado.
El ritmo de la película es magnífico y no decae en ningún momento...te tiene en constante emoción.
Qué puedo deciros sino que os la recomiendo fervientemente...a todos los amantes de las historias de amor profundas y magistralmente contadas.

Ahora ya es verano


El verano me ha tenido aletargada, el tiempo ha transcurrido lento y rápido a la vez, muy en su línea.
La vida sigue siendo dulce y amarga. También muy en su linea. :D

lunes, 31 de enero de 2011

Un largo y curioso invierno


Hasta ahora nunca había percibido el invierno de forma tan hostil. El frío se filtra en cada rincón de mi vida y la niebla me impide ver con claridad lo que estoy muriendo por ver.
Los días pasan tristes, cansados, incluso medio vacíos, como si algo hubiese extraído parte de mi esencia y mi yo no fuera más que una mitad incompleta que busca y no encuentra consuelo y paz.
Soy yo a medias, vivo a medias, siento a medias, quiero a medias, todo a medias.
No sé hasta cuándo persistirá esta abulia ¿hasta que el aire comience a calentarse? quizás, tengo la esperanza de que ese calor traiga de vuelta mi voluntad entera perdida en el limbo de la frialdad.

sábado, 28 de agosto de 2010

Diccionario del suicidio


La Contra 28.08.2010
Carlos Janín, autor del ´Diccionario del suicidio´
"Los intelectuales se suicidan más, porque tienen más ego"
LLUÍS AMIGUET - 28/08/2010

Tengo 66 años. Nací en Pamplona y fui 40 años catedrático de Literatura en Lyon, hasta que me he retirado feliz a Granada. Casado, sin hijos. Me fascina el suicidio, porque ha fascinado a muchos creadores. Nuestro suicidio como especie, el ecológico, es el que más me preocupa

El poeta Yannópoulos, desesperado por la falta de eco de su manifiesto nacionalista griego, firma sus escritos con la palabra "muerte".

Por la patria, mejor vivir.

Pero convirtió su suicidio en un poema: ¡Junto a Brunilda y Marco Curcio, Yannópoulos cabalgó hacia su apocalipsis!

No sé si el caballo estaría de acuerdo.

El caballo, amigo mío, es un caballero. Es más que un animal: recuerde que no figura en el Arca de Noé, donde en cambio sí se censan unicornios. Y la épica universal abunda en caballos tan fieles que lloran la muerte de sus jinetes y al cabo se suicidan.

En este caso, Yannópoulos lo suicida.

Desconocemos ese extremo. Lo seguro es que el 10 de abril de 1910 en Eleusis, lanza su caballo hacia las olas y, cuando ya no puede avanzar más, se pega un tiro en la sien.

Espero que el caballo se salvara.

Otro poeta griego, Kariotakis, también se lanza al mar para ahogarse, pero, tras diez horas de porfía, gran nadador, por no salir a flote, es devuelto a la playa por las olas...

... ¡Y tantos que se ahogan sin querer!

Agotado, vuelve a casa; se pone su mejor traje y seva al café El Jardín Celestial de Préveza; allí se le ve degustando un habano y un ristretto y redactando una breve nota: "Aconsejo a cuantos sepan nadar que no intenten jamás suicidarse tirándose al mar: durante diez horas he tragado agua y siempre subía a la superficie sin saber cómo...".

Suicida, pero quería sentirse útil.

Al día siguiente, tras un largo paseo por la playa, Kariotakis se sienta bajo un eucalipto y se pega un tiro en el corazón.

Supongo que no todos los suicidios tienen un final tan elegante.

El más escabroso y desagradable de mi diccionario es el del estoico Catón de Útica - no confundir con Catón el Viejo-,quien, tras fracasar en su defensa de la República frente al César, se abre el vientre con un cuchillo.

El suicidio político no es tan raro.

Pero Plutarco nos refiere con detalle cómo llaman al cirujano, que remienda el estropicio recolocando los intestinos del filósofo, sólo para que el obstinado Catón vuelva a reabrirse el vientre con sus manos y muera.

Sería estoico, pero fue una casquería.

Como las de Ron Brown en El arte de suicidarse y el suicidio en el arte, donde compila grabados inspirados en suicidios reales reportados en su día por el Illustrated Police News: autocrucifixiones, autoguillotinamientos... Barbaridades.

Pero, vamos a ver, señor Janín: ¿entre el suicidio y usted hay algo personal?

En absoluto. Al redactar el diccionario, sólo me he guiado por la curiosidad y la pregunta "¿por qué tantos creadores se suicidan?".

¿Por qué tantos creadores se suicidan?

No hay una respuesta sino muchas razones.

Universales, porque el suicidio lo es.

Pero aquí en la Península - desde Numancia hasta Alicante-tenemos una rica tradición local de suicidio colectivo ante el enemigo.

Lo de Alicante no me suena.

Bien documentados están los suicidios de familias enteras de republicanos acorraladas y bombardeadas por Franco en Alicante: el padre tiraba de la anilla de una granada y... evitaban caer en manos de los fascistas.

Esa guerra fue un suicidio colectivo.

Nada colectivo, pero igual de empecinado fue el escritor Ganivet al volver a arrojarse al mar minutos después de haber sido rescatado ya una vez de las frías aguas del Báltico: en la segunda tentativa logró ahogarse.

¿Cuál ha sido la época más suicida?

Tal vez el romanticismo: con el Werther de Goethe y su suicidio por amor, desencadenó una epidemia, la Werther-Fieber, frenada cuando la autoridad ordenó exhibir desnudos los cadáveres de los suicidas.

Hasta en el morir somos gregarios.

Los totalitarismos y las tiranías hacen del suicidio huida: Klemperer cuenta cómo la Gestapo recorre hogares judíos incitando a las familias a suicidarse dando pistolas.

El nazismo fue genocida y suicida.

Pero donde el suicidio ha gozado de mayor respetabilidad fue con los mayas, donde la diosa Ixtab, patrona de los suicidas, los guiaba al cielo sin pasar por el purgatorio.

No era una cultura humanista.

La obsesión precolombina por la muerte y los baños de sangre lleva a los antropólogos a concluir que ese raro afán autodestructivo fue la razón de la fácil conquista española.

El suicidio libraba de la esclavitud.

Así se explicaría Matachín, pueblo panameño que toma su nombre del suicidio de un centenar de chinos esclavizados para excavar el canal. Deprimidos por las horribles condiciones de su existencia, los chinos se ahorcaron colgándose de su propia coleta.

¿Cuál es el mensaje de suicida que más le ha impresionado?

El más citado es el de Cesare Pavese: "Basta de palabras, un gesto".

Definitivo.

El poeta segoviano Nicolás Arnero deja subrayada esa frase de Pavese, que contradice con dos versos más: "Intuyo la cobarde humillación / de sustraerme al suicidio". Pero Arnero comete una segunda contradicción y se ahorca el 20 de enero de 1991.

¿Usted cree en el derecho al suicidio?

Otros más grandes hablan por mí: Hegel lo define como "la última soberanía del yo" y Jaspers como "la última libertad de la vida"; Rousseau concluye: "Cuando la vida es un mal para uno y no es un bien para nadie, está permitido librarse de ella".



"Los intelectuales se suicidan más, porque tienen más ego"
El valor de vivir

Tal vez haga falta algún valor para quitarse la vida, pero siempre hace falta mucho más para vivirla, por eso resulta revitalizador el repaso de Janín - desde la lúcida distancia de su contenida ironía-de las últimas voluntades de muerte de tantos creadores que al final prefirieron el final. "Diría que los intelectuales se suicidan con más frecuencia - razona-porque piensan más en sí mismos; tienen más ego". Y yo diría que el propio Janín, profesor de Literatura en Lyon, felizmente retirado en la Alpujarra granadina, ha extraído nuevas ganas de vivir de su paseo por la historia de las ganas de morir. Me brinda una primicia de última hora: un editor finlandés ha comprado los derechos del diccionario.

La foule de Edith Piaf


Hace poco vi La vida en rosa y me encantó. Desde entonces escucho a menudo a Edith Piaf.
Mis favoritas: la que ilustra esta entrada, Padam Padam y je ne regrette rien...de momento.

viernes, 27 de agosto de 2010

La mennulara (novela de mi estancia en Ibiza)


Hay ciertas obras que relacionamos dulcemente con una estancia agradable fuera de nuestro ambiente cotidiano. Para mí, La Mennulara se ha convertido en una de esas novelas que siempre recordaré con mucho cariño por los ratos más que agradables que me hizo pasar en un escenario soleado y con mar al lado de mi mejor amiga.
El 23 de septiembre de 1963, en el pueblo siciliano de Roccacolomba, fallece la Mennulara, así llamada por haber sido en su niñez una hermosa recogedora de almendras. El resto de su vida, hasta el día mismo de su muerte, lo dedicó a servir con una lealtad rayana en lo enfermizo a los acaudalados señores Alfallipe. Pero ¿cómo se explica que con el tiempo se convirtiera en administradora de los bienes de sus amos? ¿Y por qué éstos se resisten en un principio a cumplir sus últimas voluntades? En el pueblo no tardan en desatarse los chismorreos: unos la maldicen, otros la veneran. Como piezas de un rompecabezas, esas voces van dando forma a la imagen fragmentada de la Mennulara, para componer poco a poco el espléndido retrato de una mujer inolvidable. Y mientras va desvelándose el misterio que la envuelve, su figura emerge, poderosa, en un universo rural y opresivo, en apariencia inmóvil, donde luchan un pasado que se resiste a morir y una modernidad que nunca acaba de llegar.

miércoles, 21 de julio de 2010

"Natasha, se hace tarde" (Otra vez Woody)


Esta no la he visto, pero promete. ¡Qué genial es Diane Keaton!
Película: Amor y muerte
To love is to suffer. To avoid suffering one must not love. But then one suffers from not loving. Therefore, to love is to suffer; not to love is to suffer; to suffer is to suffer. To be happy is to love. To be happy, then, is to suffer, but suffering makes one unhappy. Therefore, to be unhappy, one must love or love to suffer or suffer from too much happiness. I hope you're getting this down.

Todo lo demás de Woody (anything else)


Una peli que no hay que perderse. ¡Cómo me reí!

El lado oscuro del corazón

Hoy vuelve a ser una noche aburrida, de desidia y de buscar una película y otra vez no saber qué ver.
Buscando una de Woody Allen he dado con la que da título a esta entrada, es argentina. He visto un fragmento en youtube con un poema de Benedetti.
Un poema bellísimo.
Tengo una soledad tan concurrida
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses de hace tanto tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.
Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.
Sin el temblor de mas
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos
estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y alguna
maldición.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus recuerdos nuevos
su falta de candor
yo les propongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.
Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada
las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.

Mario Benedetti.

sábado, 19 de junio de 2010

Las edades del amor


A razón de un artículo que leí hoy en La Vanguardia.
El cuerpo tiene edad, pero el amor, no. El fuego que nos abrasa a los 15, nos segurirá quemando a los 70 y el ansia de amar es el fuego más ardiente. La fuerza mayor que nos impulsa. Tanto como si tienes un compañero de viaje vital durante años y amas, como si vives enamorándote una y otra vez, porque no encuentras a la persona que te acompañe en este viaje; bien porque no quieras a la rutina como compañera o porque no hayas tropezado con la persona correcta y estés dispuesto a pagar su precio con gusto.

viernes, 18 de junio de 2010

Sin límites


Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles. Leyéndola se me ha venido a la cabeza esta frase de Brecht.
La Contra, una gran entrevista la de hoy.
John Foppe, hombre completo
"Nací sin brazos, pero no me pongo límites por eso"
VÍCTOR-M. AMELA - 18/06/2010
Tengo 39 años. Nací y vivo cerca del Misisipi. Soy asesor: ayudo a transformar sueños en resultados. Estoy casado y tengo una hija de tres años. ¿Política? ¡Basta de ideas discapacitantes! Soy creyente. Eres un discapacitado si te resistes a sortear barreras

¿Cómo le doy la mano?

Apriéteme el hombro.

Encantado.

Igualmente.

¿A qué edad supo que le faltaban los brazos?

Al ir a la escuela, a los cinco años, me di cuenta de mi diferencia. Y sentí angustia y miedo, vergüenza y autocompasión.

¿Qué fue lo más duro?

Intentar acoplarme unos brazos ortopédicos: me daban calor, peso, era espantoso.

¿Nació así?

Sí. Y con malformaciones en la cadera y escoliosis, aunque esto se fue corrigiendo.

¿Cuál es la causa de su falta de brazos?

Desconocida. Somos siete hermanos, y sólo yo nací así.

¿Qué le decían sus padres cuando volvía triste del colegio?

"No eres menos que nadie por no tener brazos". Pero yo sí me tenía por menos y me autocompadecía... Y no hacía nada por mí.

¿Nada?

Como despertaba compasión, la utilizaba: tenían que hacérmelo todo, desde vestirme por la mañana. Pero sucedió algo...

¿Qué pasó?

Quise ir a las colonias del colegio. Y mis padres decidieron aplicarme el amor rudo.

¿Qué es el amor rudo?

Iría a las colonias si demostraba que podía hacerme cargo de mí mismo. Y ordenaron a mi hermano, que me vestía cada mañana, que a la mañana siguiente no lo hiciese.

¿Y logró vestirse usted solo?

No. Y me desesperé. Mi hermano, pobre, quiso ayudarme: mi madre se lo prohibió. Me dejaron solo en la habitación, desnudo...

¿Y qué hizo usted?

Puse los calzoncillos en el suelo, coloqué un pie en cada agujero, me tumbé de espaldas, levanté las piernas, dejé que la prenda cayera en mis muslos, me arrastré hasta una cómoda y usé sus salientes para subírmelos…

Vaya gesta.

Yo gritaba, lloraba, suplicaba ayuda... Sentía mucho miedo... Me veía perdido. Quedé en el suelo en un charco de sudor y lágrimas... Fracasé, y algo se me rompió por dentro..

¿Qué se le rompió?

La fe en la vida...

...

Pero luego reaccioné decidiendo que si había sido testarudo para no hacer nada, ¡ahora lo sería para actuar! Y así abandoné toda la rabia y la pena a un lado..., y actué.

¿De qué modo?

Pedí calzoncillos con gomas, y ropa fácil de ponerme, y un reloj de pulsera con gomas...

¿Dónde se lo puso?

En el tobillo, ¿ve? Y me adiestré en usar los pies para todo.

¿Qué es capaz de hacer con sus pies?

Escribir, dibujar, pintar, pasar hojas, cocinar, usar cubiertos, coger un vaso, conducir mi coche, llamar por teléfono, rascarme la cabeza..., ¿ve?

Sí.

Pero todo esto no tiene mucha importancia.

Hombre...

Lo que importa es dejar de ser espectador de las cosas: pasar a ser actor protagonista.

¿Y cómo vivió su adolescencia, cuando quería ligar?

Ellas querían ser sólo amigas. Y sufrí... Pero luego me relajé y decidí disfrutar de las cosas... Y entonces llegó mi pareja, Christine, igual que Meg Ryan: mírela en esta foto...

¿Qué le gustó a Christine de usted?

Mi amor por la vida. Ella tenía un novio culturista, guapísimo..., pero muy quejica, que odiaba mojarse el pelo... Cuando Christine vio como yo me tiraba de cabeza al mar...

¿Cuál es su lema, John?

Ser antes de hacer, hacer antes de tener.

Explíquemelo.

La gente suele decirse "¡no tengo dinero!" o "¡no tengo tiempo!", y de eso deduce "¡no puedo hacer nada!". Y de eso concluye "¡no soy nada!". ¡Qué error!: es justo al revés. Convéncete de esto: ¡sí "eres"! Y con ese motor interno, el resto va viniendo.

Pero cuesta "ser".

Porque todos somos discapacitados... anímicos: "no puedo", "es imposible", "no hay nada que hacer", te dices. Y, convencido de que tienes razón, te acomodas en esa idea.

A veces pienso así.

¿Y crees tener razón en esto? Entonces eres un discapacitado... con dos brazos.

Vaya.

Si das por inamovibles tus límites, eres tan discapacitado como yo cuando creía imposible ponerme los calzoncillos por mí mismo.

Denos un consejo a los discapacitados.

Elige ser. Elige quién serás: ten una visión y conviértete en tu propia visión. ¿Cuál es tu excusa para no hacerlo, dime? Pregúntatelo. Yo no soy un gurú de esos, no: ¡yo sólo hablo de lo que sé porque lo he vivido!

¿Y qué sabe, al final?

Que fracasar consiste en no intentar demoler barreras. Así que en vez de repetirte "¡no merece la pena intentarlo!", repítete siempre "¡merece la pena intentarlo!".

¿Sean cuales sean mis circunstancias, mis límites físicos o materiales?

Aunque pueda parecerte que no, ¡siempre hay una alternativa! La realidad es lo que tú creas con tu percepción de las cosas. ¡Crea una realidad nueva, pues! Porque tú puedes elegir tu manera de ver el mundo. O sea, ¡puedes elegir el mundo! Pero sólo tú, nadie por ti. ¿Por qué eliges mutilarte?

Si volviese al vientre de su madre y pudiese elegir nacer con brazos, ¿lo haría?

¡No! Yo soy este que soy.

"Nací sin brazos, pero no me pongo límites por eso"
Superando límites

Le pido que me muestre su uso de los pies: es la primera vez que mi entrevistado me arrebata el bolígrafo con el pie para dibujar en mi libreta un diagrama o para anotarme su dirección (visionaryvelocity. com), y la primera vez que un entrevistado se rasca la cabeza con el pulgar del pie o responde al móvil llevándoselo con el pie izquierdo a la punta de la nariz (para descolgarlo) y luego a la oreja. "¡Las barreras son para sortearlas, no para chocar contra ellas!", me enseña John. Alguien capaz de sortear barreras tan bestias te alienta a sortear tu media telaraña. Para eso ha pronunciado la conferencia Superando límites,invitado por la Fundación Gaes Solidaria (www. gaes. es).

lunes, 14 de junio de 2010

Lo que inspira


Me ha gustado mucho esta anécdota, lo he leído en un momento muy apropiado.

Fuente: http://www.lavanguardia.es/lv24h/20100613/53945483443.html
Charles Baudelaire se presenta en la casa suiza de Richard Wagner, allá por la mitad del siglo XIX. El músico le recibe con batín granate, le acompaña hasta el salón y, sentándose al piano, improvisa una pieza.
El poeta escucha. Pensativo, bohemio, un tanto dantesco. Al cabo de un rato, Wagner abandona la banqueta, desaparece por una puerta y regresa con un nuevo batín, ahora de color azul, para arrancarse de continuo con otra melodía improvisada. Baudelaire se toca la barbilla, mira al suelo, reflexiona sobre algo. A los pocos minutos, el músico se levanta por tercera vez, vuelve a salir de la cámara y entra después con batín verde. Luego una música también repentina. Cuando al fin baja la tapa del piano, el poeta le comenta algo sobre la influencia de los colores en la inspiración, sobre la importancia del entorno en el proceso creativo, sobre la relevancia de los estímulos externos en los arranques internos. Pero el músico es más prosaico, más realista, más wagneriano, y responde que se ha cambiado tres veces de ropa porque se apasiona tanto al tocar el piano que suda en exceso. De ahí las mudas. De ahí también la diferencia entre quienes confían en las musas y quienes hacen lo propio con el trabajo. De quienes creen en la constancia, el esfuerzo, la repetición. En definitiva, de quienes prefieren sudar a esperar. Que ya lo dijo Picasso: "Si vienen las musas, que me pillen trabajando".

jueves, 10 de junio de 2010

Habría que pararse a mirar el mapa


Dejo esta maravillosa entrevista de La Vanguardia. La he leído con avidez, espero que las disfruten.

Guruji Sri Vast, maestro espiritual
"Vivimos atrapados en solucionar problemas"
IMA SANCHÍS - 10/06/2010
Tengo 40 años físicos. Nací en el sur de India y vivo entre Suecia y Pondicherry. Casado y con dos hijos de 10 y 8 años. Estoy licenciado en Arquitectura, pero desde niño soy un maestro espiritual. No profeso ninguna religión, somos seres libres y espirituales
Desde los 8 años fui educado para ser un guía espiritual.

¿Por qué?

Me desmayaba, podía pasar un día inconsciente. Los médicos no tenían respuesta, pero mi percepción fue cambiando. Es lo que en India llaman una experiencia samadi.La gente comenzó a explicarme sus problemas y a pedirme consejo. Y mi familia me dejó libre, no me domesticó.

¿Qué significa eso?

Desde niños se nos aleja de la inteligencia natural, de manera que cuando somos adultos acabamos teniendo mucha información pero pocas experiencias. Y creo que eso es lo peor que le puede pasar a la humanidad.

Cuénteme.

El intelecto acumula información, te lees tres libros y escribes el cuarto, no hace falta experimentar. Y la inteligencia natural es la que te permite sentir lo que estás viviendo, no se basa en el pasado. Por ejemplo: tenemos dos sillas idénticas que valen lo mismo; en una pone "fabricada en Alemania" y en otra, "fabricada en China". ¿Cuál escogemos?

Ahora ya le entiendo: la alemana.

... Porque tenemos introducida en nuestro cerebro la información de que esa es mejor. ¿No sería preferible sentarse, probarlas, guiarnos por nuestra propia experiencia? Nuestras relaciones se basan en esa información que se nos introdujo en el pasado y no en lo que vivimos en el presente.

Usted no es un hombre religioso.

La religión nunca le ha dado al hombre la oportunidad de ser él mismo.

¿Cuál es la alternativa?

Considerar a los humanos como individuos y no como una masa que paga impuestos, compra, consume y funciona para que la sociedad funcione. Enseñamos a los niños a ver el mundo con ojos de adulto, corregimos su propia visión de las cosas, les arrebatamos su mentalidad y les inculcamos el mundo de los adultos.

... Y así perpetuamos un prototipo humano.

Por un lado hemos creado pobreza, guerras, calentamiento global, nuevas enfermedades... y por otro, tecnologías para combatirlo.

¿Y qué propone?

La naturalización del ser humano, en vez del adiestramiento. Vivir la vida en esencia, porque vivimos a través de nuestras diferencias, siempre comparando para, al final, querer todos lo mismo: graduarnos, encontrar un buen trabajo, casarnos, tener una bonita casa, hijos y un perro... ¡Pero la vida es mucho más que eso! Así vivimos atrapados en solucionar problemas, no pasamos del estadio de la supervivencia.

... Con más comodidades.

No podemos tratar a la humanidad como un problema que tiene que ser resuelto, debemos cambiar la perspectiva. Es como ir por una autopista a mucha velocidad sin estar seguro de si estás en el camino correcto.

Mejor parar y mirar el mapa.

Sí, porque no necesitas que nadie te diga lo que está bien y lo que está mal. Si eres valiente y auténtico, serás capaz de ver tu vida y escoger tu camino. Ahí empieza la transformación. Pero necesitamos un pequeño espacio para apartarnos de la carretera y mirar el mapa de nuestra vida.

Pero el conocimiento ayuda a saber qué es lo que queremos, ¿no le parece?

No. Amontonamos conocimientos en nuestra cabeza pero no sabemos quiénes somos realmente. La industria nos diseña: nos medica, viste, entretiene, da trabajo, nos retira.

Cierto.

Debemos alejarnos de este mundo al que estamos tan acostumbrados, y para ello dos buenas herramientas son la meditación y el contacto con la naturaleza; porque vivimos en la naturaleza, pero dentro de una bolsa de plástico. Ni siquiera sabemos en qué fase está la luna.

Sólo en vacaciones.

¿No le parece esencial que seamos conscientes del ecosistema del que formamos parte?

La mayoría de la humanidad vive arraigada a la naturaleza y no les va mejor.

Los países pobres han comprado el concepto de vida de los ricos, de los países fríos.

El resultado es que la infelicidad está globalizada.

Antes, en mi pueblo la gente cantaba; ahora ven cantar a otro en la televisión. Todos quieren tener una televisión y una nevera.

¿Toda la humanidad es idiota?

Somos seres creados a base de necesidades que no nos reportan ningún beneficio sustancial. Es hora de cuestionar.

¿Qué ha descubierto en sí mismo?

Que no pertenezco a ningún país, religión, tradición o estructura. Soy un simple ser humano que quiere vivir este día; eso es: realizarse, percibir la belleza de este mundo.

Defíname realizarse.

Si a unos niños les damos una caja de legos con las instrucciones de cómo hacer el coche, todos intentarán reproducirlo, y el mejor será el que se acerque más al modelo. Si no les damos las instrucciones, cada uno hará algo distinto y original.

Todos vivimos con referencias.

Sí, que nos provocan ese sentimiento de estar equivocado, que nos encierra en un mundo pequeño. La realización ocurre cuando estas referencias, cuando las instrucciones que tenemos en la cabeza, desaparecen.

¿Qué cualidad humana admira?

Somos únicos, jamás ha nacido nadie como usted ni nacerá en el futuro, y eso es lo que me inspira: ver seres únicos.


"Vivimos atrapados en solucionar problemas"
Únicos
Estudió Arquitectura porque quería averiguar cómo las formas y los materiales cambian la estructura de la mente. "Pasar gran parte de su vida - me explica-a esta altura del suelo (séptima planta de La Vanguardia),rodeada de líneas rectas, estructura una forma de pensar". Maestro desde niño, tiene un ashram en Pondicherry y otro en Halmstad (Suecia) y ofrece conferencias gratuitas por el mundo (www. srivast. org). Mañana, 11 de junio, estará en la sala Axa de Barcelona; el 12, en Girona, y el 13, en Santa Agnès de Malanyanes. No profesa credo alguno ni se adhiere a ninguna filosofía, más bien todo lo contrario: quiere advertirnos cómo nos domestican y que recuperemos la individualidad.

Nicky, la aprendiz de bruja - Hayao Miyazaki


O Kiki´s Delivery Service, es una película de Hayao Miyazaki. Y como es bien sabido... viniendo de él, no te puede dejar indiferente.
Nicky es una brujita de trece años que tiene que partir de su casa a formarse, a adquirir conocimientos profundos en las artes brujeriles. Es tradición que las brujas de trece años se marchen y un día soleado en el que habrá luna llena, Nicky decide que es el día propicio para emprender la aventura. Un año es el tiempo que debe permanecer fuera del hogar paterno y aprender.
Nicky se va con su gato parlante, su escoba y su pequeña radio portátil.
Nicky tiene que encontrar una ciudad en la cual asentarse y servir, de alguna forma, a sus habitantes.
Así comienza la aventura de Nicky, la búsqueda de su identidad y el descubrimiento de sus propias cualidades que pondrá en servicio de la comunidad, pero que también le servirán a ella para poder mantenerse (económicante) en esa nueva etapa de su vida.
Nicky encuentra a varias personitas adorables, que le tienden la mano y la quieren, pero ella, a veces, se siente rara, se auto margina y se compara con las demás niñas que llevan vestidos bonitos y viven otro estilo de vida.
Llega a perder la confianza en sí misma y con ella, su magia, le aterra no volver a recuperarla, su sustento (cómo iba a funcionar su servicio de mensajería si ella ya no puede volar) y la manera de comunicarse con su mejor amigo, su gato.
Esta película tiene muchos mensajes que cada cual sabrá interpretar según lo que lleve o haya llevado dentro.
Después de Howl y su castillo ambulante, la que más me ha gustado.

El verano tenía frío


Este poema lo escribí el 11 de julio del 2007.
Lo ilustra, El invierno (primer movimiento) de las Cuatro Estaciones de Vivaldi, primer violín: Anne Sophie Mutter, director de orquesta: Herbert von Karajan.
Melodía tan grande...tan humana y divina. Al escucharla pienso que las palabras no significan nada, sólo intentan, nunca lo harían.

Un verano con frío
Siento frío
que dentro es calor, una idea acurrucada y templada,
pensarla es dolor que parece placer al soñarla.

Unas manos escondidas, atravesadas, gélidas;
los dedos, morados, tiesos, inmóviles,
sordos, no quieren saber que soy yo quien les habla;
mas han de seguir con sus menesteres, no es fácil no utilizarlas,
las manos.

La piel de gallina asustada, el pecho hondo, tenso, el cuerpo, trémulo;
la casa donde habita hoy vuelve a ser helada,
hasta que el sol vuelva a calentarla, hasta que algún día sea mañana.

miércoles, 9 de junio de 2010

Siempre es vanidad I


¿Qué preferiría tener? ¿una belleza divina, una inteligencia deslumbrante o una bondad angelical? Ana de las Tejas Verdes
Hace unos días, mientras daba un paseo en bicicleta, me vino a la cabeza un pensamiento, pensaba en que la vida, mi vida sería bastante más fácil si fuese un poco menos vanidosa. y ésta no sólo sería más fácil, estoy segura de que la disfrutaría con mucha más intensidad, que podría, que sería capaz de experimentarlo todo de forma más amplia y profunda.
Lo que ahora llamo vanidad (después le daré otro nombre) me complica la vida en muchos aspectos, empezando, porque no me gusta salir a la calle sin, por lo menos, haberme arreglado un poco las cejas y los ojos, la ropa no me importa demasiado, puedo ser bastante casual (chándal, camiseta) sobre todo si salgo sólo por mi barrio, aunque tampoco voy a negar que dependiendo de para qué, me encanta acicalarme, bueno...no es sólo que me encante, lo considero necesario. Y según el humor del día, le dedico más o menos ganas. No siempre me apetece ponerme guapa. A veces me hastía, entonces sólo arreglo lo indispensable.
Hay partes de mi cuerpo que no me convencen y me visto de tal manera que queden ocultas mis imperfecciones. Nunca muestro algo que no considere digno de mostrar (es probable que mis consideraciones no sean del todo objetivas, ni para bien ni para mal) ¿por qué iba a hacerme fea a propósito?...más imperfecta... pudiendo ser más guapa. Nadie en la calle podrá decir, esa chica tiene unas piernas muy blancas, se le notan mucho esas venas...tan verdes, yo, en su lugar, no me pondría nunca esa minifalda.
Pero (y la cruz se hace más pesada) no se trata sólo de mi cuerpo, mi cara, mi aspecto; también me molesta ensuciarme, pringarme, etc. y cuando sucede, me siento incómoda ¡pobre de mí! no hay nada que pueda hacer para remediarlo. ¡Cuánto daría por ser más silvestre! ¡Qué bien viven los silvestres y cuánto los envidio!
Según la RAE vanidad es: presunción, arrogancia, envanecimiento. No creo ser poseedora de dichos defectos o , por lo menos, no de forma que valga la pena mencionar, ¡sí! soy terriblemente AUTO CRÍTICA y puede que esto, a veces, pueda dotarme de ciertas características típicas de la superficialidad.
No voy a negar que soy una donna (me gusta esta palabra) con una saludable seguridad en sí misma, pero también soy, intento permanecer modesta. La generosidad, la modestia y la franqueza son las virtudes que más aprecio en una persona y creo estar en posesión de las tres...no siempre al 100% pero es a lo que aspiro. Un 75% de cada en una persona ya la convierte en alguien bastante recomendable.
Soy conciente de que no soy la más guapa, ni la más lista, la más agradable, la más esbelta o la más alta, pero soy como soy y es mi deber sagrado quererme. Si no me quiero a mí misma...¿quién iba a poder quererme?

lunes, 7 de junio de 2010

Via con me


Esta canción me encanta. Aquí os dejo mi versión favorita. Ya casi me la sé de memoria. Eso sí, cantarla es complicado...la voz, demasiado grave, tendré que encontrar mi propio estilo. Un punto intermedio ya que me resulta imposible imitar a Paolo. :D
Via via...
vieni via di qui
niente piu' ti lega a questi luoghi
neanche questi fiori azzurri
via via...
neanche questo tempo grigio
pieno di musiche
e di uomini che ti son piaciuti
It's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
good luck my baby
it's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
i dream of you...
Via via...
vieni via con me
entri in questo amore buio
non perderti per niente al mondo
via via...
non perderti per niente al mondo
lo spettacolo d'arte varia
di un'innamorato di te
It's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
good luck my baby
it's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
i dream of you...
Via via...
vieni via con me
entri in questo amore buio
pieno di uomini
via via...
entra e fatti un bagno caldo
c'è un accappatoio azzurro
fuori piove, è un mondo freddo
It's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
good luck my baby
it's wonderful
it's wonderful
it's wonderful
i dream of you...

jueves, 3 de junio de 2010

La recompensa de Dios


Cuelgo esta entrevista de la Vanguardia. Siguiendo el tema...¡adios juventud, bienvenida vejez!... hijos, nietos, recompensas, vacíos existenciales, sentidos vitales, etc.
Paulino Castells, psiquiatra de la familia
"Los nietos son la recompensa de Dios por llegar a viejos"
VÍCTOR-M. AMELA - 31/05/2010

Tengo 67 años. Nací y vivo en Barcelona. Soy médico psiquiatra. Estoy casado con Vicky y tenemos 4 hijos (de 32 a 27 años) y tres nietos (de 4 a 2 años), y vienen dos más en camino. Soy de centro. Soy católico. ¡El nieto puede aprender mucho de la vida a través del abuelo!

¿Desde cuándo es abuelo?

Hace cuatro años entré en la abuelicidad.Cada vez que nace un bebé, nace un abuelo. ¡Te hacen abuelo!

¿Te hacen viejo?

¡Al contrario! Te rejuvenecen. Es una inyección de vitalidad: te alarga la vida. Te ponen al nieto en los brazos y te sube alguna lágrima: "Tú y yo haremos cosas juntos", sientes. El nieto llega con un halo de complicidad.

Le veo entusiasmado.

¡No hay título mayor que ser declarado "abuelo"! Es un regalo. Como dice Mary H. Waldrip, "los nietos son la recompensa de Dios por haber llegado a viejos".

Pues España es un país muy longevo.

Sí, con Japón, ¡pero aquí hay pocos nietos para tanto anciano!: la natalidad es baja.

¿Qué consejo da al abuelo debutante?

Al anciano solemos concebirlo como sujeto de atención, pero yo le digo al abuelo: "¡Tú puedes dar mucho! Dedícate a dar".

¿Cuál debe ser el papel del abuelo en la crianza del nieto?

Los abuelos son los colaboradores terrenales de los ángeles de la guarda. Y de servicio permanente, para lo que sea.

¿Debe ser educador del nieto?

Debe decirle: "Haz lo que tu padre dice". Pero puede añadir: "Aunque hay también otro modo de verlo...". Y dar su criterio. Así el nieto aprenderá a cotejar, a discurrir...

¿Qué tiene el abuelo que le falta al padre?

Otro sentido del tiempo: ¡tener cerca la fecha de caducidad da otra visión de todo! Cono me dijo el otro día Moisés Broggi, de 100 años: "Una ventaja de ser mayor es que no me preocupa el futuro".

¿Es mejor ser abuelo metomentodo o abuelo distante?

Todo en justa medida: el abuelo debe intervenir sólo en la medida en que se lo pidan. Si no, debe morderse la lengua.

También hay abuelos explotados por los hijos, ¿no?

El abuelo ha borrado el no de su diccionario: para sentirse activo y útil, para no sentirse marginado, ¡dice sí a lo que le piden!

¿Cómo deberíamos tratar al abuelo?

Con respeto. Por su trabajo de una vida, su experiencia, su sabiduría..., ¡todo abuelo merece respeto! Y veo demasiada falta de respeto a nuestros ancianos.

¿Es más fácil el contacto de abuelas con hijas y nietas que con varones?

Existe cierta inclinación matrifocal. Pero para ganar el cariño de los nietos, lo que deben hacer los abuelos es interactuar con ellos.

¿Qué error no debería cometer jamás un abuelo con sus nietos?

Comprar el cariño del nieto con bienes materiales. Si al entrar en casa de los nietos, le miran a las manos y buscan en sus bolsillos en vez de mirarle a los ojos, ¡mal, mal!

Eso es que los ha acostumbrado mal.

Si el nieto pregunta al abuelo: "¿Qué me traes?", que el abuelo responda: "Te traigo el mejor regalo: ¡yo mismo!".

¿Sin más?

No hay nada mejor. El abuelo debe contar historias: al nieto le encanta que el abuelo le cuente cómo era su padre cuando era niño como él. Al abuelo hay que dejarle contar todas las batallitas:¡es la memoria histórica de esa familia!

Cuando una pareja se separa, ¿qué pasa entre abuelos y nietos?

Puede suceder algo espantoso: que uno de los cónyuges impida a los padres del otro cónyuge ver a sus nietos. Me sorprende la cantidad de abuelos que me dicen, desolados: "Hace cinco años que no veo a mi nieto", o diez, o veinte años... ¡Es terrorífico!

¿Qué implicaciones psicológicas tiene?

Es una brutal amputación genealógica. Se le arrebata al nieto todo un árbol de su familia, la mitad de su origen. Es traumático, le pasará factura al chaval... ¡Y un día será él quien le pasará factura al amputador!

¡Que todos tomen nota!

La relación abuelo-nieto debería quedar a salvo de trifulcas entre los padres del nieto.

Ojalá así fuera.

El nieto puede aprender mucho de la vida a través del abuelo... ¡y también de la muerte! Un abuelo debería morir siempre en casa, dando las manos a sus nietos...

Al contrario, ocultamos la muerte.

Hoy nacemos y morimos en cama ajena. Si vive la agonía del abuelo, el nieto se vincula a su familia, a sus raíces, a la vida misma...

¿Qué enseñanza central querría transmitir usted a sus queridos nietos?

Amad. Y la capacidad de amar crece mediante el ejemplo: el padre que ama a la madre, la madre que ama al padre...

Y el abuelo que ama al nieto.

Es el amor más incondicional que existe. "El amor perfecto no llega, a veces, hasta el primer nieto", dijo alguien.

¿Qué recuerda usted de sus abuelos?

Recuerdo a mis dos abuelas. Una, Maria Tàpies de Cuixart, me llevó a la cultura: me regaló libros, me llevó al cine y al teatro... La otra, una santa mujer de su casa, me daba pan con vino y azúcar...

¿Qué abuelo célebre le gusta?

Miguel Delibes, por su capacidad de expresar pensamientos tan hermosos y su amor a la naturaleza y a sus familiares.

¿Y qué hace usted para ser un abuelo tan en forma?

"Para aprender a ser joven hace falta vivir muchos años", dijo Picasso: mi edad me está enseñando. Y ya lo djjo Noel Clarasó: "Si tratas bien tu cuerpo, ¡te dura toda la vida!".

domingo, 30 de mayo de 2010

Ese lugar especial


Cuando viajamos bien se trate de viajes cortos, largos, excursiones de un día, etc... casi siempre hay un momento o un conjunto de momenots cúlmenes en los que nos sentimos en paz, en unidad con el mundo que nos rodea, el aire que respiramos tiene un olor a vida viva, entra en nuestros pulmones y somos conscientes de ello.
Como por arte de magia somos capaces de disfrutar al cien por cien del momento y de la compañía, como si fuese lo último que nos quedara, pero a esa sensación no la acompaña el pensamiento ya que eso implicaría cierta nostalgia o desesperación y en esos momentos la nostalgia duerme y la desesperación no existe: nos sentimos eufóricos. Por estar vivos.
Me pregunto entonces qué es lo que desencadena todas esas sensaciones en ese preciso momento, tal vez sea un conjunto de circunstancias, como nuestro estado de ánimo actual, los recuerdos que estamos teniendo conscientemente, la tranquilidad del subconsciente, la presencia o ausencia de preocupaciones pasadas, presenes o futuras, pero... ¿puede ser un lugar el único responsable de tal euforia? Yo creo que sí. El lugar y su ubicación, el lugar y lo que puede despertar en nosotros. Hay lugares que desprenden energía, lugares que se funden con tu alma. Lugares que te hace olvidar la parte miserable del mundo, la parte miserable de tu vida. El mundo nos es, a veces, tan ancho y ajeno... que me pregunto hasta qué punto no estaremos vagando de forma constante y sin saberlo de dimensión en dimensión hasta que damos con la puerta correcta.
Hace poco estuve en la Toscana y días después, repasando los momentos vividos puedo decir que mi mejor recuerdo está en Florencia, en el café que estaba en frente del Palazzo Bargello, queriamos comer algo y sentarnos a disfrutar del solecito que nos estaba regalando una luz increíble aquel buen día de mayo. Yo suelo decidir donde sentarme por lo que me inspira... sobre todo, si se trata de terrazas, con las terrazas soy muy exigente. Y esa me enamoró a primera vista. Está ubicada en un punto central de las callejuelas, debe tratarse de un eje mágico, provocador de ensoñaciones, está cercada por plantas y las vistas al Palazzo hacen que brille el conjunto. Todo fue positivo, los camareros fueron muy amables y la comida estuvo exquisita, las cervezas supieron a gloria.
Puede que mucha gente pase por esa terraza se tome algo y siga su camino sin volver a pensar en ella, turistas, residentes, pero puede que para muchos sea ese lugar especial al que siempre vuelven, para respirar un poco más profundo y oler la vida viva. Yo volvería siempre. Hay que entrar cuando se abre una puerta.

viernes, 28 de mayo de 2010

Un encuentro en la Toscana III


En Lucca nació Puccini.
Creo que he confundido un poco el orden de los acontecimientos, pero no importa, seguiré así, porque es mejor seguir de alguna forma que no seguir. Sé que no es el mejor de los lemas, pero cada uno busca para sí lo que le hace falta. A veces querer alcanzar demasiado nos hace echarnos para atrás y no quiero que me pase eso.
De Lucca recuerdo la plaza que se asemejaba un poco a la Plaza de la Ópera, cerca de Odeonsplatz en Múnich. No sé, ciertas partes de la ciudad se me antojaban un poco alemanas, los nortes de algunas ciudades tienen mucho en común. Así como Fuenterrabía en el País Vasco.
De noche buscando algo de comer mientras paseábamos, escuchamos música que venía de una terraza, nos acercamos siguiendo la música, preguntamos si ponian algo de cenar y como no ponían nada, dimos media vuelta y seguimos buscando el divino placer.
Encontramos, por casualidad, una pizzería pequeñita con otras delikatessen típicas de la ciudad y después de saciar nuestro apetito, volvimos a la terraza con música, habían bajado el volumen, pero aún había gente.
Había un grupo grande sentado en una mesa y cuando marchaban todos, un chico mulato se nos acercó, comenzó a preguntar de forma muy amena de dónde éramos, etc.
ÉL era brasileño, había sido adoptado por una familia italiana, daba la impresión de tener unos 25 años, más tarde nos enteraríamos de que tenía bastantes menos.
Nos fuimos de aquel sitio ya que no ponían más vinos y él sugirió ir a tomar algo juntos, a mí no me apetecía demasiado, pero luego accedí, en esta vida hay que buscar experiencias ¿no?.
Fuimos a un bar que también había cerrado, pero donde delante todavía se podía ver gente bebiéndose los últimos tragos de sus cervezas o vinos. En frente había un edificio muy bonito con unas escaleras en las que se puede estar muy bien en días cálidos.
El chico insistió en invitarnos las cervezas, movió todas sus influencias para conseguirlas (todavía estaban limpiando).
Era un personaje curioso, pero no por los tatuajes, su forma de enseñarlos o la manera de hablar y de decir deja pasar sino, porque saltaba a la vista que todavía estaba buscando su lugar en el mundo, se le notaba en lo que decía y en lo que enseñaba. Tambien en lo que no decía. Creo que a la hora de hablar con sus amigos o conocidos por la calle sentía que ese mundo era un mundo de mentira, la gente parecía apreciarlo, pero él se sentía ajeno, en un universo con hombrecitos de papel... y él era de cartulina.
Sus tatuajes lo hacen sentirse bien en ese universo. La seguridad que brinda el recuerdo de saber que no es el único hombrecito de cartulina en el mundo. Los nombres de las personas que quiere en la piel se lo recuerdan.